CONJUNTO NACIONAL DE LOS ARTES POPULARES

TÚNEZ

Para millones de europeos, Túnez tiene un verdadero perfume picante de evasión. Pero, muchas personas dejan de lado los esplendores de su historia al no ver más que las playas. De todo el Magreb, este país, es el más abierto hacia el mar. Asimiló, en tres mil años de historia, todas las civilizaciones antiguas. Ver al otro Túnez, no es sólo a través de ruinas y vestigios reconstruidos de una edad de oro determinada, sino también entender las costumbres, las músicas y las danzas de un joven Túnez independiente, las señales de una herencia siempre viva.

Esa es la meta del Conjunto nacional de los artes populares que depende del Ministerio de la culture tunes. Viene de la ciudad de Tunes. Construida frente al mar, protegida al fondo de una bahía. Su posición, le permitió también controlar el comercio de la cuenca Mediterránea y convertirse en una ciudad de negocios próspera. Fortificaciones, almacenes, cisternas de agua enormes, mezquitas, le permitieron abrirse sobre el interior y sobre el mar lo que sigue haciendo hoy.

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Aquí está la explicación de la riqueza del espectáculo del conjunto folklórico nacional de ese país que se apoya en este doble origen cultural para construir su repertorio en unos doce cuadros diferentes. Los trajes de las jóvenes encuentran así su originalidad y su riqueza : suntuosos por la riqueza de la ciudad comerciante, o más sencillos cuando se trata de los trabajos de la tierra. Los trajes más originales siguen siendo tejidos como las alfombras y las mantas que son las más bellas de Túnez. La mujer otorga un lugar privilegiado a los trajes y a las joyas que son de oro o de plata dorada, realzadas con perlas finas y salvajes o cequíes batidos en oro.

Pero, Túnez también es un país rural con producciones de cereales, de frutas entre las cuales los dátiles. Pudo decir que pertenecía a la civilización del olivo, este árbol símbolo de paz pero también de riqueza, cultivado desde los romanos. La compañía expresa este segundo aspecto de ese país. Los trajes son más austeros y a veces se parecen entre los chicos y las chicas. Las danzas son más sencillas pero dinámicas, como conviene a una población acostumbrada a un trabajo más difícil y más apremiante que el comercio marítimo.

Así la autenticidad, siempre procurada, se mezcla con la historia y el pasado de esta región. La riqueza instrumental, las coreografías muy sofisticadas, pero también la simplicidad de la compañía está en perfecta armonía con un pasado rico y las profundas raíces de un pueblo.

Este ballet, como lo hace desde muchos años en todos los continentes, nos llevará al corazón del alma árabe-musulmana dividida entre la percepción de su pasado y la necesaria sensibilidad a los tiempos modernos.