Grupos de Festivals du Sud en 2020

Gran Ballet de Argentina

La República Argentina es el país más austral del mundo junto a su limítrofe Chile. Surcado de norte a sur por la majestuosa cordillera de los Andes. Estos son el marco de las extensas pampas que otrora fueron dominadas por los gauchos, jinetes que defendieron la Patria con honor y valentía. Se extiende sobre más de cuatro mil kilómetros: desde la selva tropical en la provincia de Misiones, al norte, hasta la Tierra del Fuego. Este inmenso territorio está habitado por casi 42 millones de ciudadanos, con una baja densidad en las zonas patagónicas y una gran concentración en la capital Buenos Aires. En esta inmensa geografía hay gran diversidad de paisajes y climas: las vastas llanuras centrales y patagónicas y las altiplanicies que progresivamente se elevan hasta la cordillera de los Andes, con el Aconcagua, de siete mil metros de altura, como máxima cumbre; las colosales Cataratas del Iguazú que limitan con los vecinos Paraguay y Brasil;  los fantásticos colores del Cerro Pintado en la Quebrada de Humahuaca, tierra rica y prodigiosa; como también la inhóspita Puna habitada por los descendientes de los antiguos dueños de la tierra, los “coyas” con sus atuendos artesanales, coloridos y sus rasgos característicos de una raza fuerte y plagada de sabiduría.

El Litoral, donde se afincaron grandes corrientes migratorias de Europa, atravesado por los grandiosos ríos Paraná y Uruguay, limita con la República Oriental del Uruguay. El centro del país con las serranías de la provincia de Córdoba, rodeadas de arroyos cristalinos y cercanos a los inmensos campos de la llanura pampeana, que con sus  sembrados son un gigantesco granero. Hacia el sur, la interminable y bellísima Patagonia, bañada en sus costas del este por mares helados y coronada en la cordillera por hielos eternos de los glaciares.

Los distintos tipos humanos que habitan este país inmenso se deben a la fuerte corriente emigratoria que se produjo después de la colonización. Resulta atractivo para quienes visitan esta diversidad geográfica y humana observar la convivencia de las costumbres importadas con las nativas. Por esta razón se dice que en la Argentina hay un «crisol de razas».

El ambiente urbano posee rasgos que atrapan por la originalidad de su modo de vivir. El misterio de la noche porteña con espectáculos por doquier, y el cultivo de la charla interminable en los «cafetines» donde se pueden encontrar a los porteños hablando de literatura, de arte o de algún romance. Pero de este ambiente sobresale la melancolía del tango, con su música mágica y el baile con contacto de los cuerpos: sensual, caprichoso, complejo y plagado de misterios insondables que algunos descubren al bailarlo y otros disfrutan como espectadores.

Fundado en 1963, el Gran Ballet Argentino mantiene la intención de realizar un trabajo de expresión y difusión de las danzas folklóricas y el tango argentino, priorizando la continua capacitación, formación y superación de sus integrantes como elementos individuales y como partes de un elenco de formación integral. Ha mostrado su trabajo por más de mil quinientas ciudades de más de treinta países.

El Gran Ballet Argentino, con puestas en escena originales, presenta en su espectáculo danzas de cada una de las regiones argentinas con sus singulares características. Las costumbres, los rasgos más típicos, los gestos distintivos, la técnica depurada y el juego teatral se fusionan para dar como resultado a un ballet con identidad, color, fuerza, expresividad y estilo. El Gran Ballet Argentino tiene más de cincuenta y cinco años de trayectoria y está ahora bajo la dirección de Miguel Angel TAPIA.

Conjunto "Ballet Folklórico de Amazonia"​

Brasil, es primordialmente un paisaje que aflora sobre las tradiciones, los hombres, sus creencias y su manera de vivir. El ballet que recibimos viene de la Amazonía. Es el símbolo cultural de su capital, Belén; y procede de una mezcla de tierras y de climas que acarrea naturalmente, una increíble mezcla de razas, de colores y de tradiciones.

La Amazonía que representa con sus danzas y cantos este ballet folklórico, integra la cultura india, que se refleja en sus plumas multicolores y también en las danzas guerreras, rondas primarias que precedían a todas las expediciones de caza y también a las guerras tribales.

Desde luego, los indios siguen llevando su « preaca » pero sólo es para simular la guerra o la defensa, se mezclaron con la población pero no se olvidaron de la época anterior, de la Transamazónica, cuando esta región era una de las más aisladas del mundo.

Es un país eminentemente ganadero que atrajo muy rápido a los portugueses que supieron utilizar las zonas de inmensas llanuras, situadas más en el este, donde gracias a la ganadería se convirtieron en un verdadero pueblo de gauchos. De la conquista, conservaron capas y espadas y las danzas que demuestran su gusto por la aventura.

Bajo el calor húmedo, por lo menos de una parte del país, acogieron a personas de raza negra que impusieron sus ritmos y sus músicas, recobrando para ellos una libertad que les negaban en otros lugares, esta es la otra influencia fundamental del espectáculo.

Pero en ninguno de los componentes del ballet se olvidaron de la religión. Se desprende una extraordinaria profusión de ritmos y de costumbres donde el paganismo indio, el animismo negro y el catolicismo, siempre muy vivo en los portugueses, se encuentra en los carnavales que duran ocho semanas y en las fiestas del nacimiento del niño Jesús que se prolongan durante un mes entero. Y cada uno a su manera, encontró la forma de adaptar el nacimiento del « rey » que vienen a visitar los tres reyes magos : uno con capa y espada, el otro muy negro, y el tercero, cubierto de plumas amazónicas como un auténtico loro.

También existe en este Brasil de todos los santos, la región del « sertão », la del nordeste, la más seca. Hay que ser bandido para sobrevivir ahí. La buena gente, emigra cada año hacia regiones más húmedas, pero esta tradición alimenta también el espectáculo de sus contradicciones.

Es un Brasil nuevo, emplumado, marcado por su carácter afro – indio – brasileño que vamos a descubrir en su forma más nativa, como lo es todavía esta nación donde todo está por descubrir, del subsuelo hasta el cielo, donde los diamantes de la tierra se reflejan en las estrellas de la noche clara.

Conjunto Folklórico "Taka Iki"

Rodeadas por inmensos acantilados, las Islas Marquesas, islotes en el corazón del vasto Pacífico, mezclan playas de arena negra y bahías tranquilas. Entre los paisajes de bosques lujuriosos, la naturaleza es bruta y su encanto muy poderoso. El conjunto folklórico “Taka Iki » viene de estas tierras de una belleza misteriosa.

Fue en 1842 cuando MELVILLE, un marino que intentaba escaparse de un barco que le perseguía, desembarcó en una isla conocida como impenetrable. Después de un largo periplo solo, fue acogido por el clan de los Taipi que él tomaba por caníbales. No sólo lo curaron, sino que también lo integraron en su desconocida comunidad. Fue el primer europeo de todos los tiempos que vivió con una tribu marquesina, pero no fue el último.

La tradición de acogida de los marquesanos era un hecho. Gauguin y Brel fueron en búsqueda de paz interior. Nadie sabe si la encontraron, pero todas las mañanas al amanecer, admiraron una luz increíble que les inspiraba la paz y el descanso. En estas islas, tocaron la eternidad y Gauguin construyó la « casa del disfrute ».

El conjunto folklórico « Taka Iki » se inspira para su espectáculo, como GAUGUIN en sus pinturas y BREL en sus canciones de la vida cotidiana de los insulares, pero también de las leyendas y las tradiciones religiosas más antiguas.

En las danzas y los ritmos, los marquesanos dan la palabra al « Mana » y lo llaman a emerger del agua, a bajar de los montes y a irradiar el alma de cada hombre y mujer que cae bajo su encanto fascinante. El « Mana » vive, se anima, se levanta, se ennoblece y trasciende todo, cada ser, cada elemento en cada dimensión. Puede también arrasar, arruinar y destruir hasta la última vibración vital. El “Mana” es seductor, encantador, glamuroso, penetrante, fascinante… Es también aterrador, peligroso y consume todas las fuerzas de los artistas.

La danza y la música celebran la formidable resiliencia de la cultura polinesia para mantener las expresiones sagradas de la vida. En los tiempos antiguos, las danzas estaban vinculadas a todos los aspectos de la vida. Estaban destinadas a acoger a un visitante, a rezar, a desafiar a  un enemigo o a seducir a un compañero.

Las de hoy son un símbolo potente de la cultura de las Marquesas  con el sonido de las voces armónicas, la percusión de los tambores tradicionales y los cantos rogativos  acompañados de caracolas. Los primeros polinesios bautizaron los lugares como « Te Fenua Enata », es decir la tierra de los hombres.

Con el conjunto folklórico “Taka Iki”, vamos al encuentro de una tierra misteriosa a la cual los vientos alisios llevaron a aventureros, pintores, piratas y cantantes de suelas de viento.

El viaje es largo hacia las Marquesas pero el paraíso está cerca gracias a las danzas y los cantos del conjunto folklórico « Taka Iki ».

Conjunto Folklórico “Adsolutely Legless”

Gracias a su entrada en la Unión Europea en 1973, la República de Irlanda, de la cual casi una tercera parte de su población vive en Dublín, se ha convertido en el tigre céltico dotado de una economía moderna y de una alta tecnología, mientras que anteriormente a esta fecha era una sociedad principalmente agrícola.

El interior de Irlanda son principalmente llanuras agrícolas, con colinas y con grandes zonas de pantanos y de ríos y lagos. El oeste está cercado por un macizo montañoso costero del cual algunas cimas superan mil metros. Al suroeste, los acantilados de Moher se abren hacia el océano atlántico. Más al norte, las islas de Aran están situadas frente a la bahia de Galway. Al este del país, es decir, al norte de Dublín, la orilla es bastante plana. Alrededor de la isla se extienden numerosas playas de arena fina.

En el siglo VI antes de Cristo, los celtas impusierón la civilización lateniana. Era una sociedad perfectamente organizada en clanes y que hablaba el gaélico, en el cual, los primeros poetas compusieron cantos y leyendas que constituyeron un patrimonio autóctono, esta civilización  duró alrededor de mil años. La estructura de la sociedad está compuesta por druidas, bardos y vates. Los druidas se encargan de la religión, del sacrificio, de la justicia, de la enseñanza, de la poesía y de la adivinación; los bardos están especializados en poesía oral y cantada y deben hacer alabanzas, sátiras o reprobaciones y los vates son adivinos que se dedican más específicamente a la adivinanza y a la medicina. La cristianización de Irlanda marcó el final de esta civilización, por lo menos, en lo que se refiere a su mitología ya que la estructura de la sociedad se ha mantenido con una clase sacerdotal predominante.

Aunque a lo largo de la historia de Irlanda se han dado numeros conflictos y a veces un gran caos, el amor por la música, la danza y el cuento siempre ha quedado indisociable de sus habitantes. Tierra de santos y de literatos, Irlanda ha visto nacer a numerosos escritores anglosajones famosos, entre los cuales destacan YEATS, JOYCE, BECKETT, WILDE o SHAW, y  muchos grupos folklóricos hacen que todavía perduren las tradiciones.

El grupo irlandés tradicional, “Absolutely Legless”, formado en 1997 en por bailarines y músicos, se ha inspirado en las tradiciones de las danzas de claqué, las cuales ejecutan respetando fielmente sus raíces. Los bailarines combinan a la vez la gracia del claqué suave con la potencia y la precisión rítmica del claqué fuerte, a fin de despertar en el público una experiencia realmente embriagadora.

La música de la orquesta refleja esta técnica, tejiendo melodías evocadoras, acompañadas por violines, flautas y guitarras. El conjunto ejecuta danzas en solos o en grupos, dando de esta manera a su audiencia la ocasión de sentir la precisión del andar, combinada con los movimientos graciosos de entrelazamiento de las manos, a fin de producir un espectáculo realmente estimulante.

Esta mezcla de la energía de los bailarines con los ritmos célticos de la orquesta, entusiasma en cada actuación, a los espectadores.

Conjunto Folklórico Nacional "Eigunychin"

Este país extraño construido en el hielo parece « colgado » del cabo de Siberia en los mapas de geografía, entre el mar de Ojotsk y el mar de Bering. Sin embargo en este reino de la estepa y del hielo está en juego una parte decisiva de la apuesta política, frente a América, los volcanes de Kamchatka vigilan un océano estratégico. En extremo-oriente, la última frontera rusa está rodeada por dos cadenas de montañas volcánicas cuya actividad es permanente. Los habitantes indígenas de Kamchatka son pescadores (salmón, foca, ballena blanca), están organizados en grupos matrilineales, de religión chamanista (culto de las fuerzas de la naturaleza) y están empezando con la ganadería de renos.

Este pueblo con nombre de sueño y de frío fue olvidado por la historia durante mucho tiempo. Y tuvo que aprender a sobrevivir. Provienen originalmente de una región, en algún lado entre el Asia Central y Mongolia. De ahí, hace 15 000 años antes de Jesucristo, aprovechando las temporadas de calor que conoció el final de la larga época glaciar, un primer grupo de hombres prehistóricos había emigrado hacia el nordeste de Asia, « el puente de Bering ». Abandonados a ellos mismos, “los pueblitos”, es decir los grupos humanos esparcidos en el gran norte, negocian difícilmente el paso hacia la economía de mercado. Atrapados por una historia reciente que dañó su cultura y su sabiduría, ahogados por la crisis de Rusia que les obliga a arreglárselas con sus propios medios, se enfrentan al futuro: con el deseo de  querer vivir como antes.

Entre esos pueblos, los habitantes del norte de Kamchatka, constituyeron el Conjunto folklórico nacional “ Eigunychvin », crearon nuevos campamentos y sin relación con el modo de vida que intentaron imponerles durante la época soviética. Así reviven las claves de esta cultura, que los antropólogos llaman de «subsistencia», y que hace de la supervivencia en condiciones extremas un estupendo arte de vivir. De este modo la memoria de los tiempos antiguos, ignorada durante mucho tiempo, renace en lo cotidiano.

Viven a diez horas de tren de la ciudad de Petropavlosk – Rusia – y después a nueve horas de avión de Moscú.

« Eigunychvin » – creado en 1994 por la Señora Svetlana BELIAEVA y el Señor Sergei KUTYNKAVAV – hace revivir las fiestas de antaño. Las jóvenes van vestidos con dibujos manchúes, cocidos en piel de pez. Para la danza, los jóvenes reviven su memoria histórica. Los bailarines imitan a la naturaleza. Sus danzas celebran la vida : el ataque de un oso, la caza a la ballena, el nacimiento de un niño, la belleza del amor y de la tundra; y en particular la danza del « gaga », el pájaro sagrado que se zambulló en el mar y trajo la tierra.

Esas danzas, como oraciones, son coordenadas por códigos simbólicos. Los bailarines vestidos con un abrigo o un vestido de piel de reno y calzando las « torbosa », botas tradicionales con suelas de foca, bailan al ritmo de los tambores. A veces un acordeón hace un puente entre la tradición y un inicio de modernidad. Ubicados cerca del polo norte, los koryaks se comunican siempre a través de la danza y de la música con los espíritus. Mientras tanto, los renos venerados por los hombres, buscan incasablemente su liquen y sus musgos bajo la nieve.

En esta tierra, la humanidad es difícil y la fe de los chamanes ayuda a los hombres a poder seguir su largo recorrido bajo la nieve.

Conjunto Folklórico "Macuilxóchitl"

Es un país que está dentro del corazón de todos los espectadores porque sus ritmos, canciones y danzas simbolizan todo aquello que simplemente uno espera de un espectáculo popular. Es decir, la pasión, el talento, y los vestidos que por otra parte son un regalo para los ojos.

Es un país de una vieja civilización que ha sido cruzado de norte a sur por una multitud de pueblos o de tribus, en donde cada uno ha encontrado un lugar para establecerse y ha dejado trazos indelebles de su cultura. Un país que ha llegado a ser no sólo un mosaico de pueblos sino también de danzas, músicas y monumentos. Cuando sabemos que los primeros ocupantes ya estaban en esta tierra al comienzo de la era cristiana y que estas influencias, en el siglo XV, se superpusieron a las influencias de los españoles que habían llegado a mezclar su propia cultura con las que ya existían, entendemos mucho mejor que tal diversidad de orígenes, tal mezcla de ritmos y talentos ha creado un país que canta y baila todo el tiempo. México, un país con muchas facetas que sorprende y no puede dejar indiferente.

La danza en México es el resultado de varios procesos de mestizaje a través de los cuales el país ha pasado desde la conquista hasta nuestra época moderna. Es reconocida mundialmente como sinónimo de magnificencia y esplendor. La danza mexicana tenía una función muy específica en el pasado. Fue el medio para evangelizar a los nativos y apropiarse de la visión europea de la vida.

El Conjunto Folclórico «Macuilxóchitl » de San Luis Potosí ha estado trabajando duro en un repertorio que rastrea la riqueza de las artes y las tradiciones populares de este país. Ha vinculado bailes originales y particularmente espectaculares a su programa para hacer del espectáculo una verdadera celebración.

Este es un conjunto extraordinario de ritmo y talento, dirigido magistralmente, si se nos permite decirlo, por María Teresa del Refugio ARREDONDO CASTILLO quien creó en 1983, lo que se ha convertido en México, en una institución envidiada por muchos Estados del país. El grupo revisará los principales Estados de este país, cada uno de los cuales es diferente en sus danzas, música y vestuario. De modo que lleva consigo más de una tonelada de accesorios y material escénico.

Y en esta aventura, ¿qué pasa con los «Mariachis»? Pues que son doce y constituyen una orquesta que ya acompañó al grupo en al menos dos de nuestras giras en el pasado. Canciones revolucionarias o románticas, nadie permanece insensible a su encanto que hace de la revolución un momento feliz de la historia y ama la principal preocupación de los mexicanos.

De nuevo nos encantará este hermoso conjunto. Y una vez más, disfrutaremos del encanto seductor de este pueblo y este grupo.

Compañía de Danza "Matola"

El océano Índico bordea Mozambique y le ofrece largas playas de arena blanca, sombreadas y misteriosas. Aquí, en los paisajes increíbles, la aventura está por todas partes porque el país es desconocido.  En 1992, este enclave de habla portuguesa, al sudeste del continente africano, que fue una antigua colonia de Portugal, salió de una guerra civil de más de dieciséis años. Las llagas aún están vivas en una población que se reconcilia poco a poco con sus raíces y en  una cultura forjada en un lugar estratégico de esta parte de África.

Mozambique está en el cruce de las civilizaciones bantúes, árabes, indias y europeas. Nace de las artes y tradiciones populares originales que invitan al sueño y al viaje por las pistas africanas. El folklore de este país es como sus paisajes variados: tierra roja, bush, chozas, pueblos tradicionales y mercados coloreados.

La compañía de danzas « Matola » que depende de la ciudad de la cual lleva el nombre, cuenta esta historia y estas tradiciones. La danza y la música están omnipresentes y forman parte integrante de la vida cotidiana. Durante mucho tiempo, las artes populares sirvieron para denunciar el colonialismo, las coreografías se burlaban de la época de los comportamientos de los blancos portugueses o de la cercana África del Sur. Se encontrarán en el repertorio del elenco, bailes famosos como « el mapico », la danza tradicional de los makondes, que es un rito de iniciación. El bailarín lleva la máscara del « mapico » (el lipico), que se oculta a las mujeres hasta el día de la ceremonia, en la que entra en trance al ritmo de los tambores rada. Aquí todo está mezclado entre la creencia en los dioses misteriosos y la vida cotidiana.

En Mozambique, la música está por todas partes y en todas las edades de la vida, acompañando al niño que lleva la madre en su espalda o a los muertos durante los funerales. Es tradicionalmente una manera de expresar los sentimientos o de acompañar los grandes eventos, y se mezcla con las danzas y  los cantos. La compañía de danzas « Matola » actúa con una orquesta conocida compuesta de instrumentos tradicionales de viento (como el « chigovia », fabricado a partir de un fruto redondo o el « mpundu » una trompeta hecha a partir de un cuerno de antílope), instrumentos de cuerdas (el « bendi » compuesto de un tambor de madera hueco cubierto con piel de animal, o el « chipendane » compuesto de un arco y un alambre), de traqueteos a menudo  hechos de juncos y xilófonos compuestos de dos troncos de madera sobre los cuales se colocan láminas de madera Se baila a menudo en los pueblos la « marrabenta », una música y una danza repetitivas con mucho ritmo y propicias al movimiento.

El poeta Jorge REBELON decía de su país que « un suave presagio de misterio alcanzó lentamente las cosas y los seres...»

Es de esta tierra ocre y fértil que contrasta con el azul translúcido del océano Índico y el verde inmaculado de la sabana, donde las danzas guerreras, las máscaras ancestrales y los rituales de fecundidad de la Compañía de danzas « Matola » cuentan la historia apasionada, a menudo trágica, de un pueblo todavía impregnado por los misterios de su origen.

Conjunto Folklórico Nacional "Sabo"

Asia Central es una de las zonas del mundo donde los pueblos se mezclaron más entre si . El actual territorio de Uzbekistán sirvió como lugar de intercambios.Era el punto de encuentro de las grandes rutas de la seda que unían Europa con China, a través de los oasis de Kokand, Samarkanda y Boukhara.

Durante la antigüedad, los uzbecos mantenían relaciones comerciales y culturales con los pueblos de China, India, Irán, los Países Árabes, los del Mediterráneo, los de Europa Oriental, del Cáucaso y Siberia. Eran el centro del mundo y sobre todo eran el corazón de la mejor mezcla cultural que jamás ha existido.

Sucesivamente, esta región va a recibir las influencias de la cultura griega a través de Alejandro Magno, de Turquía que a partir del siglo VI d.C., se convirtió en la gran potencia regional, y del Islam, ya que los árabes se instalan a finales del siglo VII. El conjunto folklórico nacional «  Sabo  » muestra esta gran variedad cultural, siendo du espectáculo un viaje por la ruta de la seda al encuentro de civilizaciones.

La música uzbeca se caracteriza por una gran variedad de géneros, se pueden diferenciar  las canciones y las músicas en dos grupos : las ejecutadas para momentos precisos de la vida social y las improvisadas. El primer grupo lo componen las canciones relacionadas con los ritos, el trabajo, las ceremonias o los juegos que marcan el calendario uzbeco.

Su música también es famosa por sus canciones tradicionales llamadas « kochouk », compuestas por coplitas poéticas que relatan la vida cotidiana pero también la actualidad del pueblo.

Los bailarines, en la tradición de este país, dialogan constantemente con la orquesta y los cantantes. Las danzas son muy diferentes de una región a  otra del Uzbekistán. Las de la zona de Fergana se distinguen por su soltura y elocuencia de sus movimientos, el paso es fácil y resbaladizo; los movimientos son originales y se ejecutan en círculo. En Khoresm y Bukhara, se baila con percusiones llamadas « kayrakam  ». El conjunto folklórico nacional « Sabo » presenta varias decenas de cuadros que muestran la extrema riqueza y diversidad de sus artes y tradiciones populares.

Con la ruta de la seda, el mundo cambió, las influencias orientales pasaron al oeste y al revés. En las luces del oriente, el conjunto folklórico nacional « Sabo » nos invita a un viaje extraordinario y nos hará comprender cómo Oriente y Occidente se unieron en Uzbekistán.

Ballet Folklórico "Ritmos y Raíces Panameñas"

Entre el Pacífico y el Caribe, se encuentra el Canal de Panamá que se extiende a lo largo de 80 kilómetros. El coste global del canal fue muy caro: treinta años de obras, miles de muertos, un escándalo financiero, el trastorno del ecosistema. Un conquistador vasco, NÚÑEZ DE BALBOA, descubrió en 1513 un mar interior: el istmo de Panamá. Después de la apertura de dos caminos para las mulas, entre las costas caribeña y pacífica, los españoles pensaron en abrir el istmo, pero el rey Felipe II decidió que: « el hombre no reunirá lo que Dios quiso separar ». En 1879, un congreso internacional eligió el proyecto del Francés Ferdinand DE LESSEPS, que acababa de realizar el canal de Suez. Las obras empezaron en enero de 1882, después de sólo 6 meses de estudio en el terreno, pero tuvieron que ser interrumpidas en 1903 cuando Panamá se hizo independiente. Los norteamericanos obtuvieron del nuevo estado una concesión eterna para el canal. El 15 de agosto de 1914, el vapor « SS Ancón » realizó la primera travesía entre los dos océanos. Desde entonces, cerca de 800 000 barcos han pasado por el canal. Esta obra maestra tecnológica, bajo control informático, trastornó la cara del mundo.

Creer que sólo los barcos ocupan la totalidad del istmo sería un error. Un pasado milenario resurge con la presencia de tribus indígenas, entre las cuales existen los cunas, que ocupan esta región y en el lado caribeño del canal hay un archipiélago de islas minúsculas, San Blas, que agrupa a unos treinta mil indios. Pescadores y artesanos, los cunas miran con “mal de ojo« las ventajas de la civilización » para preservar sus tradiciones, subsisten gracias a los cultivos alimenticios (arroz y maíz) y a la pesca. Es a bordo de los « cayucos », barcas fabricadas en un tronco de cocotero, donde los hombres intentan pescar peces suficientes para poder sobrevivir. Estos pueblos isleños permanecen ferozmente apegados a su tierra, mientras toneladas de barcos rozan sus minúsculas embarcaciones.

La cultura panameña es una mezcla de tradiciones españolas, africanas, amerindias y norteamericanas. El carnaval, que tiene lugar durante los cuatro días que preceden la cuaresma, es la ocasión para hacer revivir estas tradiciones populares. Se baila, en particular, el « tamborito », que se acompaña por palmadas y tambores, y la « cumbia » que es de origen africano.

Este brazo de mar también es el punto de encuentro de una muchedumbre cosmopolita, a menudo aventurera, que se reúne en los cafetines. Las « tascas de mala muerte », así es como se llaman los lugares de borracheras que se encuentran en Ciudad de Panamá, entre el mercado del pescado, cerca del casco viejo, y del barrio chino. Dentro de esas « cantinas », la atmósfera es bonachona. El 31 de diciembre de 1999, después de un siglo de tutela, los Estados Unidos restituyen a los panameños el famoso canal, así como la zona que lo rodea y. la población del país recupera un negocio fructífero. La salida de los norteamericanos no se produce sin problemas, pero Panamá recobra su orgullo y puede por fin cantar y bailar su cultura original, hecha de una verdadera mezcla de tradiciones, en el corazón de América Central y al fin y al cabo, del mundo.

Panamá es un centro de atracción turística, no solo por su canal y por su posición geográfica, sino también, por su gente, su abundante flora y fauna, sus cristalinas aguas, la belleza de sus playas, ríos, montañas, llanuras y valles, y todo esto compartido por un excelente centro financiero, una ciudad moderna, y un pueblo lleno de tradiciones, donde se mezclan las distintas etnias, dando lugar a un crisol de razas.

Conjunto Folklórico "Bayram"

¿De dónde vienen los baskirs? Los historiadores se plantean esta pregunta desde hace mucho tiempo. Asombra la historia de este pueblo de agricultores y de criadores de ganado. Se preguntan si venían directamente desde el Ural o del Volga, o si se separaron de las tribus del Turquestán. De hecho, los escritores árabes del siglo X hablan de los baskirs como de un pueblo que vive en una región montañosa a «unos veinte y cinco días de viaje del país de los búlgaros».

Sabemos, gracias a estos autores que este pueblo explotaba los minerales de hierro y de cobre, fabricaba buenas armas y exportaba pieles de castor. Fueron islamizados por los búlgaros del Volga. Vivían en las tierras fronterizas donde los musulmanes acampaban en verano, con los mongoles de la Horda de oro. Por consiguiente, se sometieron a los mongoles a finales del siglo XIII y sirvieron en su ejército. En el siglo XV los baskirs fueron dominados por otros mongoles, los tártaros de Kazán, y más tarde por los rusos cuando Iván IV, el Terrible, conquistó esa región.

Sin embargo, el pueblo baskir resistió mucho tiempo con firmeza a la anexión rusa y desarrolló su propia cultura. El Conjunto folklórico » Bayram» es testigo de esta realidad y representa a una tradición cultural antigua. El grupo que depende oficialmente de la Universidad Pedagógica de Baskortostán, fue creado en 1999, cuando esta república deseaba afirmarse en la escena internacional después de la caída del muro de Berlín.

Esta búsqueda de independencia ya no es de ahora. En 1917, la asamblea general de los musulmanes de Rusia reclamó la autonomía de las provincias turcas musulmanas del imperio. El gobierno baskir se creó en aquel entonces. Esta guerra finalizó en 1922 y desde esta fecha Baskortostán es una república tranquila y próspera.

El grupo canta y baila a esta tierra árida hecha de bosques y de grandes explotaciones agrícolas. Desde el Volga hasta el Ural, los bailes son testigos de las fiestas de pueblo, de los grandes momentos de la vida rural, con el sonido de la «kournai«, el instrumento tradicional baskir por excelencia.

El grupo ha creado un repertorio basado en la realidad de la vida de este país y en la fuerza de una colectividad que mandó a sus mejores soldados para ocupar Paris, en 1814, con su traje nacional junto con las tropas rusas.

En resumen, la República de Baskortostán con su Conjunto folklórico » Bayram « se prepara de nuevo para conquistar el sur de Europa. No resistirán por mucho tiempo, como hace dos siglos atrás, a la fuerza de convicción de este pueblo y a la belleza de sus músicas y de sus bailes.

Conjunto Folklórico Nacional "Sama"

El conjunto folklórico nacional « Sama » nos llega de una de las islas más misteriosas de la Tierra. Un país muy curioso que es a la vez un punto de convergencia de todas las religiones del mundo, un lugar de riquezas inéditas donde las piedras preciosas se extraen a montones, un país donde se encuentran todos los hechizos y cuyos espectáculos mezclan todo el tiempo lo misterioso y lo sagrado. Un poeta inglés escribió: « Sri Lanka es la isla después del paraíso ».

La leyenda dice que Adán y Eva, expulsados del Edén encontraron ahí su primer refugio. Se dice también que Simbad el marino hizo una escala ahí.  Sus habitantes están convencidos de que un buda de quince metros de largo acostado en la piedra, y vigilado por su servidor de ocho metros de alto, es la única y verdadera representación del profeta vivo. La diosa Shiva hubiera hecho ahí en esta isla su nido. Y los griegos de la Antigüedad creyeron encontrar ahí un remanso divino. En cuanto a Marco Polo, habría oído « murmullar las fuentes del paraíso ».

El conjunto folklórico nacional « Sama » no se escapa de estas realidades misteriosas. Sus bailarines llevan cinturones de plata, campanitas y atributos de todo tipo que hacen que se parezcan a dioses vivos. Las bailarinas están llenas de joyas de la cabeza a los pies.

Los bailarines son espectaculares casi pareciéndose a una pantomima de la Edad Media. Unos devoran el fuego, otros caminan por las brasas, y otros hacen girar platos de porcelana fina en lo alto de bambúes interminables con velocidades diabólicas. Estas danzas tienen un carácter místico al ser también coloridas y poéticas en su sinceridad. Los trajes son de algodón blanco y siempre adornados con piedras.

El espectáculo se impregna de inciensos y de olores de especies que suben hacia los dioses o caminan a lo largo de los campos de té y por las bajadas embarradas de campos de arroz.

Mientras tanto, los pescadores, a lo largo de las hermosas playas bordeadas por los cocoteros, lanzan sus « Katus – Maram », en vínculo con el mar en cingalés. Por el océano Índico donde sus velas triangulares amarradas en los cascos, finos como láminas, cantan la aventura y rompen el azul de las olas.

Y cuando los tambores empiecen a sonar, este paseo entre mar y cocoteros, entre arrozales y campos de té, entre espécies e inciensos, será cuando el sueño se hará realidad.

El conjunto folklórico nacional « Sama » ha mostrado este misterio en todos los continentes.

Ahora nos toca descubrirlo.

Conjunto Nacional de las Artes Populares​

Para millones de europeos, Túnez tiene un verdadero perfume picante de evasión. Pero, muchas personas dejan de lado los esplendores de su historia al no ver más que las playas. De todo el Magreb, este país, es el más abierto hacia el mar. Asimiló, en tres mil años de historia, todas las civilizaciones antiguas. Ver al otro Túnez, no es sólo a través de ruinas y vestigios reconstruidos de una edad de oro determinada, sino también entender las costumbres, las músicas y las danzas de un joven Túnez independiente, las señales de una herencia siempre viva.

Esa es la meta del Conjunto nacional de los artes populares que depende del Ministerio de la culture tunes. Viene de la ciudad de Tunes. Construida frente al mar, protegida al fondo de una bahía. Su posición, le permitió también controlar el comercio de la cuenca Mediterránea y convertirse en una ciudad de negocios próspera. Fortificaciones, almacenes, cisternas de agua enormes, mezquitas, le permitieron abrirse sobre el interior y sobre el mar lo que sigue haciendo hoy.

Aquí está la explicación de la riqueza del espectáculo del conjunto folklórico nacional de ese país que se apoya en este doble origen cultural para construir su repertorio en unos doce cuadros diferentes. Los trajes de las jóvenes encuentran así su originalidad y su riqueza : suntuosos por la riqueza de la ciudad comerciante, o más sencillos cuando se trata de los trabajos de la tierra. Los trajes más originales siguen siendo tejidos como las alfombras y las mantas que son las más bellas de Túnez. La mujer otorga un lugar privilegiado a los trajes y a las joyas que son de oro o de plata dorada, realzadas con perlas finas y salvajes o cequíes batidos en oro.

Pero, Túnez también es un país rural con producciones de cereales, de frutas entre las cuales los dátiles. Pudo decir que pertenecía a la civilización del olivo, este árbol símbolo de paz pero también de riqueza, cultivado desde los romanos. La compañía expresa este segundo aspecto de ese país. Los trajes son más austeros y a veces se parecen entre los chicos y las chicas. Las danzas son más sencillas pero dinámicas, como conviene a una población acostumbrada a un trabajo más difícil y más apremiante que el comercio marítimo.

Así la autenticidad, siempre procurada, se mezcla con la historia y el pasado de esta región. La riqueza instrumental, las coreografías muy sofisticadas, pero también la simplicidad de la compañía está en perfecta armonía con un pasado rico y las profundas raíces de un pueblo.

Este ballet, como lo hace desde muchos años en todos los continentes, nos llevará al corazón del alma árabe-musulmana dividida entre la percepción de su pasado y la necesaria sensibilidad a los tiempos modernos.

Conjunto Folklórico "Gorytsvit"

Es un placer acoger al conjunto más prestigioso de la República de Ucrania : «Tchaîka», de la Filarmónica de Odesa.

Este conjunto lo dirige con mano maestra uno de los coreógrafos más famosos de Europa, Yuri SAAKYANTS, conocido tanto por el rigor de su trabajo como por la ingeniosidad de sus escenificaciones. El conjunto ya participó en muchos festivales y el público aún recuerda con mucha emoción el final de su espectáculo. La ovación interminable con el público puesto de pies acaba siempre cada uno de sus espectáculos.

El conjunto folklórico » Tchaïka » exalta complacido el alma eslava, mezclando a la vez los encantos de la naturaleza, los placeres de la vida y también esa extraña melancolía procedente de la inmensidad de las estepas monótonas, donde el cielo y la tierra parecen hundirse en el mismo horizonte. Esta tierra sufre aún una historia hecha de furor, de pruebas y de su fidelidad a valores morales, religiosos y culturales.

Con sus bailarines, donde a través del color rubio de las largas trenzas de las jóvenes destacan las acrobacias prodigiosas que parecen ser irreales de los chicos. Al lado de la deslumbrante hermosura de los trajes, cuyos colores realzan aún más la belleza de los bailarines. El conjunto folklórico » Tchaîka » es el más representativo de este espíritu eslavo.

Este pueblo supo permanecer fiel a su pasado, a su religión hasta en los peores momentos del materialismo; enraizado a su tradición y a cierta forma de belleza y de harmonía en la que el alma eslava aspira a permanecer. Este conjunto incansable baila sobre todo con su corazón.

Su espectáculo, también es la imagen de Ucrania y desde luego recordamos, el cielo color de plomo sinónimo de nieve que realza aún más las blusas bordadas de hilos multicolores de las jóvenes, las flores de primavera que colocan en su cabellera, el alba irisado de las mañanas de otoño y el calor bochornoso de los veranos que anuncia que el trigo está maduro.

Es un viaje inolvidable que vamos a emprender al alma eslava. Viaje del que nadie olvidará el encanto y los colores.

¡En definitiva, un gran momento de belleza compartida!

© 2019 – Realizada por ConRasmia Comunicación